La mayoría de las personas regresan a casa del hospital el mismo día. Es posible que tenga algo de dolor de estómago, náuseas o dolor de garganta durante unos días. Hable con el médico sobre los medicamentos que pueden ayudar.
Mientras se recupera el estómago, deberá seguir una dieta especial. Comenzará con una dieta líquida y pasará luego a alimentos blandos. Al cabo de unas semanas, podrá volver a comer alimentos sólidos.
Durante 24 horas, no realice ninguna actividad que requiera atención al detalle, como ir al trabajo, tomar decisiones importantes o firmar documentos legales. Los efectos de la anestesia tardan un tiempo en desaparecer por completo.
Por su seguridad, no conduzca ni maneje maquinaria que pueda suponer un peligro hasta que el médico lo autorice.